sábado, mayo 30, 2009

MÚSICA

Cierta ocasión ya hace años, conocí a un bajista que dicho sea de paso es uno de los mejores de México, quien entre su falta de humildad y su despotismo, a mi y a otros "pequeños músicos" nos dijo: "la música es algo importantísimo, celestial; si dios fuera una naranja, la música definitivamente sería un gajo". Aclaro que no recuerdo totalmente sus palabras, pero esa fue la idea; desde ese día aprendí a valorar mi música como algo divino, algo que debe estar en nuestras vidas, algo de lo que no nos podemos safar; lo lamento mucho por aquellas personas que carecen del sentido del oido por una u otra razón, que se pierden de melodías y letras hermosas, que el único sonido que escuchan es el del vacio infinito. No me imagino una vida así...
La música es nacional, internacional y universal; es de una raza tanto como lo es de otra. Es de Dios y es del pecado, alaba y condena, reclama y agradece. Sugiere y exige en uno o muchos idiomas; poseé miles de medios y de instrumentos. Llega de la nada del cerebro, del ruido de la urbe, de la calma de un pueblo. Es amorfa e infinita, un vicio, una virtud, un pequeño todo infinito e indefinible.
Tanto nos viene de los conocimientos y reglas de un compositor estudioso desde su infancia, como de un rockero improvisado que tomó su guitarra hace dos meses. Nace improvisado en milésimas de segundo de un músico de jazz y muere en un calderón fortissimo o en un repetitivo "fade" que nos dura en el pensamiento días enteros.
Prende la tele y en el comercial o la telenovela, en tu serie o caricatura algo esta sonando en segundo plano; te lo llevas en grandes cantidades de Kilobytes. En tu película favorita es crucial, en tu fiesta no debe faltar.
Con ella convences, matas, compites, humillas, engrandeces, creces, vives y mueres.
Sin ella no hay aplausos, sin ella no hay silencio, en ella se define y combina el ruido...
Una canción dice todo lo que no dices, una obra musical levanta opinión y aplausos.
Mi corazón late al ritmo de los tambores de Phil Collins o Gene Krupa, juegan con mi sentir voluble los Beatles, me prende con Barry White y su Love Unlimited Orchestra, me hace bailar con Dámaso Pérez Prado, grito y brinco con Plastiko, me siento muy mexicano con el Mariachi Vargas de Tecalitlán o Botellita de Jerez, me cuenta historias extrañas Silvestre Revueltas, sudo con las partituras de Moncayo...
Despacio bailo un danzón y peleo al ritmo de un toque de capoeira, avanzo feroz y altivo con una marcha, salto alocado con el ska y el funk, me revelo con el punk y el reggae, estudio con lo académico, me sorprendo con el jazz...
Todo esto se engloba en ella...la música.
Colegas músicos, nuestra obligación estriba en no permitir que el mundo se quede sin ruido; misionamos en el mundo presentando a nuestra amiga, nuestra novia...y para los demás, los invito a descubrir y disfrutar el cosmos interminable de la música no solo en lo común y comercial, sino en lo que requiere de una mente verdaderamente abierta e inteligente. Géneros hay muchos, manifestaciones hay a diario...
Con este largo pensamiento inauguro mi otrora página. Si llegaste hasta aquí, bienvenido a mi mente y espero ansioso tu opinión.
DON BURRO DICE: Ya leiste sobre mis influencias y gustos musicales. Coméntame, ¿qué grupo, que género cambio tu vida, tu mente o te dejó impactado?

1 comentario:

  1. Hola Julio!!! espero te encuentres muy bien, paso a saludarte y pues a felicitarte por ese blog, tu escrito denota la gran pasión que sientes por la música, está genial y ojalá cumpla su cometido, en definitiva, sin música este mundo no gira jejeje, cuidate mucho! nos vemos en la escuela y por cierto muchísimas gracias por tu apoyo amigo!
    ººKaRla DeN!sºº

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